
Estos dos conceptos contradictorios en esencia han mantenido a lo largo de la historia una pugna dialéctica de prevalencia, pues bien ambas se autodefinen y se autolimitan.
El poder se plasma en la introducción de ordenes espaciotemporales entre la caótica creatividad libre.
El poder reconoce pautas en el hecho creador y proporciona mapas que hacen que determinadas coincidencias puedan ses interiorizadas por los no creadores. Todo esto genera un marco sistémico auto catalizado. el problema aparece con la preponderancia de alguno de ellos
Como es el caso El poder no sustentado en ninguna creatividad es un poder castrante cuyo discurso temporal es la reproducción ritual de acciones, y la referencia a mitos es un poder en esencia religioso.